28 mayo 2021

guerras

petra gyermán
de sobras sabíamos
porque estas cosas se saben desde un principio 
–por rotundo que sea– 
que esta guerra íbamos a perderla 
por cobardes 
por experiencia 
por regla, nunca excepción. 
y, sin embargo, nos mantuvimos firmes 
convencidos de haber creado algo 
un hilo 
un camino 
un espacio blanco 
que iba a permanecer 
como permanecen las manchas de sangre en la ropa limpia. 
quizá por eso discutíamos poco y cuando lo hacíamos, mentíamos 
nos mentíamos 
cómo no hacerlo con tanta prudencia 
tanto miedo a admitir que había días descoloridos 
tardes desganadas 
hilos que eran sogas 
y caminos, acantilados. 
y que si yo te llamaba egoísta 
lo decía más bien por mí 
por querer algo en lo que tú no estabas 
por cesar en lo que tú insistías 
y que si tú me llamabas ridícula 
lo decías más bien por ti 
por suponerme en un lugar del que te habías marchado hacía tiempo 
sin avisar 
sin demasiados contratiempos. 
así que discutíamos poco 
mientras apagábamos fuegos 
por dentro 
aislados 
lejos de ese principio rotundo 
que ni uno ni otro recordaba. 
de esta forma se pierden las guerras 
puntos muertos 
estancados 
dos que se creen únicos 
dos que se van hundiendo 
dos, y luego uno. 
y luego uno, desnortado 
uno, equilibrista 
uno, hueco 
a medias 
poca cosa 
es lo que tienen las guerras 
este tipo de guerras 
que insisten en mantenernos de pie 
carcomidos de culpa, miedo 
gris y hielo 
aunque vivos, siempre vivos, supongo.

2 comentarios: