si hubiera podido elegir
elegir el final
el final de esa historia
si alguien me hubiera preguntado
dime:
cómo quieres terminar con su olor
con su risa ahora ausente
con su ausencia ahora llanto
con su ahora que se extingue, que no es ni late ni sabe de abrazos
contesta:
cómo vas a mantenerte en pie
cuándo vas a empezar a rezar oraciones macabras por ti, por él, por la miseria que os condena
la pena que os separa
de dónde quieres arañar los recuerdos, los disparos
hasta cuándo seguir creyendo que era néctar y no larvas
a cuántos querrás follarte para sentir menos miedo
menos piel
más invierno
más metales oxidados
grita:
qué harás con esas manos atadas
con esos ojos velados de cenizas, cruces y alambres
con los meses que aún quedan para creerte salvada
con las hojas que escribiste cuando aún había cuento, flujo, alma
qué rincón escogerás para aullar, apiadarte
para escupir, avergonzarte
en qué cama dormirás si no hay parpados, no hay descanso, no hay sueños, ni noches suaves
dime:
cómo saldrás a luchar si ni tan siquiera hay batalla, enemigo, escudo, castillo ni flechas cruzando el campo. si ni la herida sangra y la muerta respira, vencida, viva, enterrada.
quién te curará el vértigo, la distancia, la lección mal aprendida, el juego que tenía trampa y qué les dirás a ellos, a los que te ven piedra, aparte, cueva hueca, si tú nunca supiste de nada.
si me hubieran preguntado
si hubiera podido elegir
si en el final de esa historia
hubiera habido un camino, un
te quiero
un no te vayas
un yo, un él
un día de más
un poco de algo.
dime.
28 enero 2016
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)


Otro poema sin hipocresía y lleno de verdad. Sin falsas esperanzas. Cuando algo es malo, es malo. Lo amargo tiene que saber amargo y si no, es mentira. Lo que más me gusta de todo lo que escribes es que no haces esfuerzos por poner ni un gramo de azúcar. Exactamente igual que la vida.
ResponderEliminarQué sencilla y llanamente puro. Qué jodida me has dejado. Si hubiera podido elegir...
ResponderEliminar