no quiero que te pase nada
malo
piensa al ver las fotos en la primera página de un periódico.
fotos a todo color
titulares en negro
un atentado, otro.
una pareja muerta,
tendida en el suelo
abatida
desangrada.
esta mañana se despertaron abrazados, piensa
ella dijo “vamos al centro”, imagina
él protestó.
veinte minutos tardaron en llegar
él se interpuso
su cuerpo, un escudo de pluma y paja
veinte balas atravesaron sus huesos
no tuvieron tiempo de mirarse, ni de decirse
cayeron abrazados
pero ya estaban muertos para darse cuenta,
piensa.
no quiero que te pase nada
malo.
repite, escuchando la voz ronca de una anciana coja
en el asiento trasero de un autobús vacío.
detalla la enfermedad, el pus, la gangrena
maldice el dolor, la espera, el silencio
el diagnóstico erróneo
las agujas, la sala de espera
más pruebas
busca culpables.
aplaca la rabia
ahoga la pena
y ruega un final
cualquier final que libere
los últimos recuerdos
de ése quien un día
la recordaba a ella
y hoy, sin embargo,
senil y sedado,
vegeta.
no quiero que te pase nada
malo.
susurra cuando la chica de pelo corto sale del coche, descalza
y regresa a su esquina
con el billete de veinte en la mano,
el trueque simple, la mente en blanco
la vida entera por delante,
descojonándose.
cuando el niño de rizos claros pierde el equilibrio
y se estrella con su bici nueva contra la hiedra frondosa
su primer rasguño, el alcohol que escuece.
cuando suena el teléfono a media noche
cuando recibe otro no
cuando discuten, dejan de hablarse
y se cruzan por el pasillo como si no les importase.
cuando miente y asegura que sí,
que todo saldrá bien y desvía la mirada
hacia la puerta cerrada.
no quiero, ruega
alzando la vista
esperando que alguien escuche y acceda
y topándose sólo con el techo alto
una delgada grieta, una bombilla fundida
y nada.
25 septiembre 2013
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¿Te he dicho que adoro tu poesía y hasta la releo? Es imposible explicar. La poesía expresa más que explica. Llega directa al sentimiento antes que al intelecto. Aunque luego quede la razón sabionda dándole vueltas y hable de todo lo malo que nos acecha, de lo poco que podemos proteger a los nuestros por más que lo deseemos, de la congoja ante ciertos titulares, de las tragedias que no se ven venir y así hasta el infinito de las interpretaciones cuando dejas el poema en tu blog y ya es mitad tuyo y todo nuestro.
ResponderEliminarYo tampoco quiero que te pase nada malo.
ResponderEliminarTienen mucho tus poemas de profundidad bien entendida. Son emocionales, pero siempre cuentan una historia. Planean entre la sobriedad y el lirismo contenido. Creo que ahora mismo, es mi definición. Poseen recorrido, y eso los hace muy valiosos.
ResponderEliminarEs como el "realismo sucio" típico de poetas como Iribarren, pero sin lo de sucio. Porque la verdad, aunque tiendan al drama en miniatura, son luminosos en cierto modo.
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