04 octubre 2011

luz no se lo ha contado a nadie, pero los sábados por la mañana después de desayunar, se masturba pensando en ese hombre que conoció hace tiempo y que le rompió los esquemas y el corazón. luz se acuerda de él cada día. ahora ya no molesta, no provoca dramas ni llantos, pero sigue ahí metido: en sus recuerdos, en su rutina y en su coño. ha asumido que por mucho que transcurran los años, por muchos hombres que conozca a lo largo de su vida, ese hombre habitará en ella y podrá aparecer en el momento más inesperado; cuando bañe a su futuro hijo, cuando acompañe a su madre al médico, cuando folle con su futuro marido algún viernes por la noche, cuando se apunte a un curso de pintura, cuando fume su primer cigarrillo tres años después de haberlo dejado.
sí, ese otro hombre vivirá siempre con ella y yacerá en el mismo ataúd de madera oscura barnizada, a su lado; y como cuando era pequeña y jugaba con su amigo imaginario antes de quedarse dormida, luz cogerá su mano fría, le mirará a los ojos y dirá:
-ahora sí, por fin solos los dos.

02 octubre 2011

- eres un maldito cabrón.
- espera, te lo puedo explicar.

- no es necesario.

- no es lo que parece, de verdad.
¿quieres escucharme?
- no, no quiero escucharte. ya lo veo por mí misma. al menos podrías haber tenido la delicadeza de limpiarte el carmín de la camisa antes de entrar en casa. y ese olor a perfume barato. ¿cómo has podido hacerme esto?


la mujer, fuera de sí, da un portazo y desaparece. él sonríe, se quita la chaqueta y se afloja el nudo de la corbata; por primera vez en las últimas cuatro semanas le ha dirigido la palabra, se ha dado cuenta de que seguía existiendo. temía haberse convertido en otro mueble del salón, pero no. recuerda cuando tuvo que fracturarse una pierna por el mismo motivo. de esto hace un año, pero ya está recuperado y vuelve a andar bien. al menos esta vez se ha librado del dolor, aunque deberá solucionar lo del carmín. y regalarle otro perfume a su madre que no ha querido preguntar cuando su hijo ha insistido en ese beso extraño.