11 marzo 2011

desorden con sal y pimienta

ingredientes para dos personas:
2 rodajas de inestabilidad

800 gramos de inseguridades

6 cucharadas soperas de replanteamientos
de 5 a 8 broncas descomunales

un puñado de insomnio y nudo estomacal

un diente de me-importa-todo-una-auténtica-mierda
sal

pimienta


preparación: mézclelo todo durante unos minutos en un recipiente grande con una cuchara de madera. añada sal y pimienta a su gusto. sírvase frío, caliente, con patatas fritas o en ropa interior de encaje negra.

08 marzo 2011

mi secretaria

tengo una secretaria que es totalmente incompetente, pero huele bien. no me saca el trabajo de encima, ni organiza mi agenda, ni mis viajes, y sí, pasa horas al teléfono pero no por temas laborales, sino hablando con su prima que según he podido escuchar, porqué tampoco es discreta, vive en lisboa y parece ser que ha abandonado a su marido y a sus tres hijos. las cosas no le van bien, pero mi secretaria la anima, la consuela y la ha invitado a pasar unos días con ella. casi noventa euros en la factura de teléfono.
mi secretaria no entiende mucho de protocolo. no abre la puerta para dejar paso, ni llama un taxi para los proveedores cuando terminan su visita, ni se sienta a mi derecha en las reuniones del departamento. tampoco escribe actas, ni prepara el café y suele extraviar los documentos importantes que le paso.
mi secretaria come con la boca abierta y mastica ruidosamente. los clientes hacen como que no se dan cuenta mientras ella prosigue animadamente contando intimidades, rumores y cotilleos de nuestra empresa. siempre se queja de la comida que sirven en estos restaurantes modernos con platos ridículamente grandes y porciones irrisorias. ella es más de picnics en el campo, con tortilla de patata y lomo rebozado.

mi secretaria entra en mi despacho con soltura, taconea insultantemente y sin reparo alguno, abre mi maletín de piel negro, busca entre los documentos, la cartera, los caramelos de menta y los kleenex, encuentra las llaves del apartamento y dice:
- a las ocho en punto. no me hagas esperar.