18 julio 2013

hicimos las cosas bien
despacito 
de puntillas por si alguien nos escuchaba 
en la habitación vacía de al lado 
sin hablar mucho 
con los ojos cerrados, los pasos ciegos 
sin saber el camino de ida 
mucho menos el de vuelta. 
insistimos en ir cogidos de la mano 
si tropieza uno, tropieza el otro, acordamos 
sonrojados, sorprendidos, 
sinceros.
andamos por entre campos yermos y floridas dunas 
nos detuvimos en paisajes ruinosos 
capaces de ver en ellos azules y verdes y versos 
anidamos en lechos incómodos 
en los que descansamos como niños chicos 
después de un día de juegos en la orilla de una playa 
visitamos grandes ciudades 
que veían nuestro amor pequeño y ridículo 
como el de tantos otros aventurados en la misma crónica, 
crédula y fugaz, 
grotesca y eterna. 
otro fuego, más ceniza. 
nos mirábamos y sonreíamos 
tal vez con menos convicción, puede que con más prudencia 
aún cogidos de la mano, 
sudada y trémula, 
roca y escudo. 
nos tambaleamos 
cadena y estorbo. 
tropezamos. 
un declive lento y lúgubre 
que nos estrelló contra el silencio y las sombras 
tú sangraste recelos 
yo me rompí en miedos 
y así yacimos un tiempo, 
heridos, paralizados 
equilibristas de vidas llanas y pulsos dormidos.
otra llama, más despojos. 
con muchas horas, con muchas noches, 
con muchos filos que cortaban 
nos levantamos. 
había en ti otra mirada 
más árida, más helada 
había en mí un nuevo muro 
más férreo, más palmario. 
hicimos las cosas bien, susurré distanciada 
azules y verdes y versos, contestaste alejado.

4 comentarios:

  1. Como no me decido entre el placer de su música y el placer de las imágenes (raras, hipnóticas, hermosas) me lo leo dos veces y lo disfruto por partida doble. Me gustan esos dos que hacen las cosas de puntillas por si les oyen los de una habitación vacía y en el secreto confidencial del amor. Y me gusta su periplo enamorado hasta el frío del alejamiento.

    ResponderEliminar
  2. "equilibristas de vidas llanas y pulsos dormidos"
    y tú... la maga que me cuenta la vida y se la bebe a sorbos, a latidos, siempre poniendo la guinda, siempre sabia y destilando ese perfume que absorvo admirada y
    y egoista, porque siempre quiero más de ti.

    Besos mujer duende

    ResponderEliminar
  3. Dulce, intenso, cargado de sentimientos, realmente de nota que sabes lo que haces y escribes, eres todo un ejemplo a seguir. Me haría muchísima ilusión ver alguna crítica en mi blog, http://montoutdanscemonde.blogspot.com
    Muchos besos, sigue así.

    ResponderEliminar
  4. Adoro tus poemas. Son... distintos. Dicen mucho. Pero sobre todo, dicen algo, más allá de florituras y piruetas estilisticas. Son todo contenido, como si dejases su acabado formal de lado, como si no te preocuparas por él, ensimismada en contar lo que quieres contar. Pero claro, con tu talento... acaso necesitas estar muy pendiente de las palabras para que éstas alcancen la armonía?

    ResponderEliminar