30 noviembre 2014

No les nacen los bebés
a las mujeres de mi tiempo. 
No les nacen 
por el peso inerte de sus profesiones. 

No les nacen 
por ser hombres 
y llevar traje y jornada de 16 horas. 

No les nacen porque escuchan que ahora no, 
y respetan células. 
El vientre sabe el límite de juventud, 
el precio del metro de cuna. 

No habrá hogar y tiempo. 
Les crecerá el exceso, 
el juego con extraños, 
vestirán deprisa, crecerán deprisa, 
impondrán su acento solitario y malcriado. 

Niños de pantalla y tardes de abandono, 
no nazcáis. 
Os perderéis la madre que acunaba aguas 
y prometía naturaleza. 

Os espera el hormigón, 
muro de carga interurbano, 
inocentes derramados 
por un disparo limpio y diplomático, 
la pizarra manipulada, 
el amante suicida y drogadicto, 
y el hijo, otra vez. 

Os espera decidir, 
si dejáis nacer al hijo, 
para llenar vuestros fracasos. 

Silvia Nieva

4 comentarios:

  1. La vida se ha vuelto algo asqueroso en algunos aspectos, qué duda cabe..

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  2. No me extraña que lo quieras compartir. Qué poema tan verdadero, tan hermoso y perfecto. Aunque no nos guste la realidad que cuenta. Siempre pensamos en lo que les espera a los niños nuevos. Tal vez no sea tan duro. O tal vez sea muy duro contado o imaginado así y ellos sin embargo tenga otra opinión. Pero desde luego yo decidí que a mí tampoco me nacieran. Por esos y otros motivos.

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  3. Qué duro pero que cierto, es toda una batalla de obstáculos, que me lo digan a mi.
    Gracias por compartir, no conocía a la autora, tomo nota.

    Abrazo y más...

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