19 septiembre 2012

recursos literarios
















a mi derecha, 
abstraída y retirada
una musa. 
cuchichea, sospesa 
garabatea
y tacha de un folio replegado.
arruga su naricilla pequeña 
frunce el ceño 
y mira alrededor 
con desaprobación.
se enfurruña, fuma otro cigarrillo
dibuja aros de humo espeso
se desespera y niega con la cabeza.
revolotea y escribe una letra 
luego otra 
borra todo
vencida, frustrada
y se levanta. 
susurra, musita y me observa 
desde lejos 
esperando que sea paciente y rellene su copa. 
en silencio,
sin estorbar 
acomodo su silla con un cojín mullido 
cierro la ventana
allano su cuartilla
y sirvo otro vaso. 
se acerca, agradecida, 
bebe 
se sienta 
suspira y anota una palabra 
que le ilumina los ojos 
y le enciende las mejillas 
sonríe y me aparta. 
murmura, confirma 
añade otra línea y avanza
minutos y horas
hasta que 
turbada y rendida, 
desliza la hoja manuscrita 
a mis manos inquietas. 
la aparto 
bebo deprisa y leo despacio 
sonrío, revivo
asiento, saboreo
evoco, temblequeo 
y al terminar, 
de madrugada, 
mientras ella duerme tranquila y acurrucada 
entre sílabas, vocablos y esbozos
la acuchillo. 
antes de cerrar sus ojos
me señala con su dedo fino,
roza mi párpado
y lo tizna de rojo oscuro
y a pesar de mi culpa, 
respiro, por fin,
aliviado, ligero
iluso 
confiado con que sin la brillantez de sus textos 
tal vez
alguien reparará en la mediocridad de los míos. 

7 comentarios:

  1. El destierro de las musas....

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Yo a mi musa la conjuro con café. Estoy aletargado y sin ganas. Empiezo a sorber café y escanear ventanales acristalados. Siempre pasa alguien y se me ocurre y la musa me regala una sonrisa. Mi musa no es del gusto de todos. A veces tampoco del mío.

      Eliminar
  2. Qué tierno final, ¿eh? De veras. Y no digas que sólo es que estabas inspirada, ahora que la has matado no dejes que esa hijaputa ficcional te robe el protagonismo cuando algo te sale bien.

    ResponderEliminar
  3. Qué musa tan completa, casi tanto como tú, pero casi, tú eres total.

    Un beso y dos

    ResponderEliminar