20 junio 2014

En primer lugar, me gustaría que fuera guapa, 
y que caminara cuidadosamente sobre mi poesía 
en el momento más solitario de una tarde, 
su cabello por el cuello húmedo todavía 
de lavárselo. Debería llevar puesto 
un impermeable, uno viejo, sucio 
por no tener bastante dinero para llevarlo al tinte. 
Sacará las gafas, y allí, 
en la librería, hojeará 
mis poemas, luego pondrá el libro 
en la estantería. Y se dirá a sí misma: 
“Por este precio, puedo llevar 
mi impermeable a la tintorería”. Y lo hará. 

Escogiendo un lector, T. Kooser 

4 comentarios:

  1. Esta fantasía es deliciosa pero no creo que el autor prefiera que su lectura lleve el impermeable a la tintorería. Falsa modestia. A su lectora la quiere comprando el libro. Seguro.

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  2. Es que no dice en ningún momento que lo prefiera. Dice que es lo que pasará.

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  3. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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  4. yo soy más de bibliotecas. así tengo las dos cosas. me llevo este poema. que es un regalo para nosotros, supongo.
    besos

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