25 septiembre 2013

malo

no quiero que te pase nada 
malo 
piensa al ver las fotos en la primera página de un periódico. 
fotos a todo color 
titulares en negro 
un atentado, otro. 
una pareja muerta, tendida en el suelo 
abatida 
desangrada. 
esta mañana se despertaron abrazados, piensa 
ella dijo “vamos al centro”, imagina 
él protestó. 
veinte minutos tardaron en llegar 
él se interpuso 
su cuerpo, un escudo de pluma y paja 
veinte balas atravesaron sus huesos 
no tuvieron tiempo de mirarse, ni de decirse 
cayeron abrazados 
pero ya estaban muertos para darse cuenta, 
piensa. 

no quiero que te pase nada 
malo. 
repite, escuchando la voz ronca de una anciana coja 
en el asiento trasero de un autobús vacío. 
detalla la enfermedad, el pus, la gangrena 
maldice el dolor, la espera, el silencio 
el diagnóstico erróneo 
las agujas, la sala de espera 
más pruebas 
busca culpables.
aplaca la rabia 
ahoga la pena 
y ruega un final 
cualquier final que libere 
los últimos recuerdos 
de ése quien un día la recordaba a ella 
y hoy, sin embargo, 
senil y sedado, 
vegeta. 

no quiero que te pase nada 
malo. 
susurra cuando la chica de pelo corto sale del coche, descalza 
y regresa a su esquina 
con el billete de veinte en la mano, 
el trueque simple, la mente en blanco 
la vida entera por delante, descojonándose. 
cuando el niño de rizos claros pierde el equilibrio 
y se estrella con su bici nueva contra la hiedra frondosa 
su primer rasguño, el alcohol que escuece. 
cuando suena el teléfono a media noche 
cuando recibe otro no 
cuando discuten, dejan de hablarse 
y se cruzan por el pasillo como si no les importase. 
cuando miente y asegura que sí, 
que todo saldrá bien y desvía la mirada 
hacia la puerta cerrada. 

no quiero, ruega 
alzando la vista 
esperando que alguien escuche y acceda 
y topándose sólo con el techo alto 
una delgada grieta, una bombilla fundida 
y nada.

4 comentarios:

  1. ¿Te he dicho que adoro tu poesía y hasta la releo? Es imposible explicar. La poesía expresa más que explica. Llega directa al sentimiento antes que al intelecto. Aunque luego quede la razón sabionda dándole vueltas y hable de todo lo malo que nos acecha, de lo poco que podemos proteger a los nuestros por más que lo deseemos, de la congoja ante ciertos titulares, de las tragedias que no se ven venir y así hasta el infinito de las interpretaciones cuando dejas el poema en tu blog y ya es mitad tuyo y todo nuestro.

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  2. Tienen mucho tus poemas de profundidad bien entendida. Son emocionales, pero siempre cuentan una historia. Planean entre la sobriedad y el lirismo contenido. Creo que ahora mismo, es mi definición. Poseen recorrido, y eso los hace muy valiosos.

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  3. Es como el "realismo sucio" típico de poetas como Iribarren, pero sin lo de sucio. Porque la verdad, aunque tiendan al drama en miniatura, son luminosos en cierto modo.

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