14 junio 2011

habíamos encontrado la fórmula perfecta para llevarnos bien; no era respeto, ni cariño, ni comunicación. que también, pero no. era espacio y tiempo para hacer nuestras cosas, por separado, sin interferir. así de confiados y tolerantes éramos. una pareja liberal. abierta. confiada.
una mañana al despertar me sobresalté al ver una desconocida al otro lado de la cama. dormía plácidamente y no se inmutó cuando cerré la puerta de la habitación tras de mí. fue entonces cuando me di cuenta de que habíamos llevado la fórmula al extremo de olvidarnos por completo el uno del otro.

1 comentario:

  1. Cuando te leí me acordé de Benítez Reyes... hoy he hecho la conexión releyendo su "collige rosas": "...como la sílaba última de una fórmula mágica..."

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