04 febrero 2011

caso clínico: andarse por las ramas y terminar en cuenca o cómo aprender a hablar con monosílabos en tres semanas

cuando era pequeña no entendía los programas de entrevistas:
entrevistador: ¿ha visto el plan de ajuste que ha presentado cameron para el reino unido?
entrevistado: he visto sus líneas generales y yo destacaría dos cosas: la primera, una firme voluntad de reducir el déficit público. y lo segundo, que a mí me parece muy importante, es que el señor cameron ha priorizado. el señor cameron no se ha limitado a recortar el 10% o el 5% de cada partida presupuestaria, sino que ha dicho: "mantengo el gasto en los grandes servicios públicos fundamentales, la educación y la sanidad, y aumento la inversión en los próximos cinco años. y en cinco años tampoco subo los impuestos".

evidentemente no entendía el contenido (tampoco lo entiendo ahora y soy igual de feliz/infeliz), pero yo me centraba más en lo evidente, lo superficial, lo llano. a saber: el entrevistador había planteado una pregunta bien simple, al menos bajo mi inocente punto de vista: lo ha visto o no lo ha visto? sí o no. punto. ¿hacía falta liarse con explicaciones innecesarias? ¿para qué? !nadie las había pedido!
esto solía suceder justo antes de los dibujos animados, por eso, a lo mejor, las respuestas se me hacían tremendamente eternas, pero es que
unos años más tarde, a día de hoy, sigo teniendo esta misma sensación/problema:
yo: ¿tienes la documentación que te pedí? (léase también ¿tienes fuego? ¿me pasas la sal? ¿un vodka?)
el otro: la documentación/fuego/la sal/un vodka... mmm... a ver... déjame pensar que hoy estoy un poco como el día, o sea revuelta. no dormí nada bien ayer, chica, y a las cinco el niño se ha despertado con una tos que no veas, y claro no he querido despertar a jorge porque el pobre va agotado así que ya me ves buscando el jarabe por toda la casa a oscuras. !y con este frío!. ah, y después el niño dice que quiere colacao para desayunar y miro en el armario y no tenía. !a ver si me acuerdo de comprar hoy! oh, y te acuerdas que te dije que bla bla bla bla...

veinte minutos después el monólogo ha derivado a la preparación de algún guiso exquisto que no tengo intención de preparar, la crítica sana a la gorda de la cuarta planta, que me cae muy bien pero qué mal gusto tiene para vestir ¿no crees? o al fascinante plan para el fin de semana en casa de la suegra. y todo ello gratuitamente, sin que yo haya preguntado y ni mucho menos haya mostrado el más mínimo interés. justo como cuando era pequeña y sólo deseaba un sí o un no (breve, escueto, conciso), y que empezaran los jodidos dibujos animados.

moraleja: los monosílabos, ese menospreciado mundo.

ah, y todo esto para decir que , que hoy este blog cumple un año.

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