02 septiembre 2010

caso clínico: verborrea unidireccional del yo

son tipos corrientes. al verlos caminar por la calle o pasear a sus perros o fumarse un cigarro, uno diría que poseen el don de la normalidad. visten correctamente, se ríen a gusto, algunos son vegetarianos y a otros les gusta pasar sus vacaciones en la playa.
pero cuando abren la boca, se delatan. es inevitable.

es lo que se conoce como la enfermedad de la verborrea unidireccional del yo.

los síntomas son evidentes: el sujeto sólo sabe/puede hablar de sí mismo. es el único tema que le agrada, que le fascina, que le enamora y con el que podría pasar horas y horas y horas. su experiencia, sus historias, sus chistes, sus tragedias siempre son las mejores (o las más dramáticas), las más importantes, las que deben ser escuchadas primero y las que deben ser comentadas durante días. poco importa que su insignificante interlocutor tenga un tema alternativo al “yo”: nunca será lo suficientemente interesante como para que quien padece este trastorno decida adentrarse en él.
en realidad, estos pacientes, también conocidos como unidireccionales del yo, no necesitan interlocutor. bueno sí, lo necesitan físicamente porqué no están locos y saben que hablar solos o con las paredes, todavía no está bien visto. pero ciertamente, esta es la única utilidad del oyente: estar. puede que agradezcan un ligero movimiento de cabeza (de negación o aceptación en función de lo que estén hablando) o un “sí” de vez en cuando, pero no se equivoquen, este gesto no significa un cambio de conversación, ni un despertar interés hacia el otro. como ya se ha mencionado anteriormente, y este punto debe quedar claro para comprender esta enfermedad, nada ni nadie es suficientemente interesante como para molestarse a una aproximación.

las causas de tal desviación pueden ser de índole extensa y variada. algunos investigadores apuntan a una autoestima por encima de los valores estándar, otros hablan de egoísmo, otros de herencia genética, otros de sistemas educativos y otros de inseguridad. es difícil averiguar la causa concreta de este mal para cada caso ya que ellos no lo perciben como un mal, sino como otra de sus inumerables cualidades personales.
el tratamiento no siempre es fácil: desde el celo de cola fuerte aplicado en los labios hasta la sinceridad más aplastante de un “cállate ya, por favor!”. ambas opciones pueden herir la sensibilidad del enfermo, pero mírenlo así: ellos tendrán otra historia qué contar cuando se recuperen del shock inicial y ustedes disfrutarán de nuevo del preciado silencio.

6 comentarios:

  1. JA JA JA!!! Tengo la desgracia de concocer muchos enfermos de este tipo y mi diagnóstico personal es que empeoran en ciertas épocas del año. Una de las peores es la vuelta de vacaciones. Individuos que se pasan horas contando sus vacaciones pero ni siquiera se dignan a preguntar como fueron las tuyas. Y para no crear confusión, algunos no tenemos ningún interés en contar nuestra vida o vacaciones, pero tenemos aun menos es escuchar la de los demás.
    Por supuesto Sra. Hilia, siempre habrán excepciones.
    L.

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  2. :-)) Et presentaré a ma germana... seria un bon cas d'estudi! M.

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  3. si a veces creemos que no hay gente así pero cuando nos ponemos a pensar bien, encontramos esta enfermedad en nuestro ambiente de trabajo, cuando tu jefe inmediato se cree que las personas que tiene a su "cuidado"(directores de escuelas u otros) son sus "peones", sin derecho a no poder decir nada que les contradiga, solo ellos o ellas tienen derecho a hablar, hablar y hablar por no decir criticar todo.

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  4. Pues yo escribí un artículo muy parecido, solo que mejor y mucho mejor fundamentado.

    (Es mero sarcasmo).

    Biene explicado, gracias.

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  5. tratar de "enfermo" de esa forma despectiva, esta nota es una de las peores,(sino la peor) para conocer del tema o tratar con quien lo padezca.
    "mírenlo así: ellos tendrán otra historia qué contar cuando se recuperen del shock inicial y ustedes disfrutarán de nuevo del preciado silencio."
    Que repulsiva forma de terminar de demostrar el desinterés por todo, QUIENES PREFIEREN EL SILENCIO ABSOLUTO, TAMBIÉN ESTÁN CONDENADOS A LA ENFERMEDAD DE LA IGNORANCIA"

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    1. Muy de acuerdo, artìculo muy pobre. Estamos en una època donde el derecho de todos desde una diversidad inherente es ser respetado inclusive en un "artìculo" si se lo puede llamar asì, puede herir susceptibilidades sobretodo si utilizamos medios abiertos a todo el mundo recordando siempre que los "unidireccionales del yo" lo podrìan estar leyendo, acaso tiene alguna ètica profesional?

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